En el corazón del conflicto que ha sacudido a San Martín, la Ruta Nacional 7 se ha convertido en el escenario de un hecho que deja a la comunidad en alerta. Un incidente ocurrió el pasado 13 de julio de 2026, donde un motociclista, tras atropellar a una niña de ocho años, desapareció sin dejar rastro. La madre de la menor, con una voz quebrada por el miedo, denunció que el conductor, una motocicleta tipo enduro de color blanco y negro, se dirigía hacia el este tras el impacto. El hecho, registrado en el acceso de la Ruta 7, ha generado una ola de reclamos y una presión creciente sobre las autoridades locales.
El caso ha sido denunciado por la madre de la niña, quien aseguró que ambas intentaron cruzar la vía en un momento de alta actividad de tráfico. La niña, una niña de ocho años, resultó con politraumatismos graves y fue trasladada al Hospital Notti. Los médicos confirmaron que su condición es crítica, con heridas en múltiples zonas del cuerpo, lo que ha generado un despliegue inmediato por parte de las fuerzas de seguridad.
¿Por qué el conductor sigue prófugo y qué implica para la comunidad?
Desde el momento del incidente, la policía ha estado trabajando en un operativo para localizar al conductor. Sin embargo, el motociclista ha evitado ser identificado, manteniéndose en movimiento hacia el este. Según fuentes cercanas a la investigación, el conductor podría estar en una zona cercana a la línea de frontera, lo que complica las acciones de búsqueda. Este hecho ha generado una preocupación por la falta de recursos y coordinación en el área, especialmente en una zona que, aunque no es un lugar muy poblado, tiene un flujo importante de personas que usan la Ruta Nacional 7 para desplazarse.
- El caso ha generado una crisis en la comunidad, con vecinos reclamando mayor seguridad en el área.
- La madre de la niña ha solicitado una investigación más rigurosa por parte de las autoridades.
- La Ruta Nacional 7, conocida por su uso por turistas y transporte, está siendo evaluada por su riesgo en áreas de alta actividad.
El caso de la niña ha sido una alerta sobre la necesidad de mejorar las medidas de seguridad en zonas donde el tráfico es importante y los niños están presentes. La Ruta Nacional 7, que conecta importantes puntos turísticos y locales, ha sido un foco de atención por la falta de atención en la seguridad para niños en zonas de alta actividad.
Los comentarios de los vecinos reflejan una urgencia. «Es una zona que nadie quiere usar porque se siente insegura», expresó una vecina en una reunión reciente. La comunidad ha pedido que el gobierno local establezca una zona de seguridad específica en la Ruta Nacional 7, donde los niños puedan moverse sin riesgo. Este caso ha demostrado que, aunque la Ruta Nacional 7 es una vía importante, su uso por personas jóvenes requiere un enfoque especial.
El problema no solo es una situación puntual, sino que refleja un problema estructural en la gestión de seguridad en áreas que están en constante movimiento. Los responsables deben entender que la presencia de niños en zonas de tráfico es un indicador de riesgo que debe ser abordado con medidas concretas.