El estudio reciente publicado en la revista Journal of Geophysical Research: Solid Earth ha revelado un fenómeno preocupante: la rotación de la Tierra se está desacelerando a un ritmo inusual. Según los datos analizados, el aumento del nivel del mar provocado por el calentamiento global está alargando los días en 1,33 milisegundos por siglo. Este cambio, aunque pequeño, tiene implicaciones significativas para la Tierra y su sistema climático.
La desaceleración de la rotación terrestre no es un fenómeno aislado. El incremento en el nivel del mar, causado principalmente por el derretimiento de los glaciares y los hielos polares, genera un desplazamiento de masa que afecta la distribución de la energía en el planeta. Este efecto es especialmente evidente en regiones como la Antártica y el Ártico, donde los océanos absorben grandes cantidades de calor, alterando la dinámica de la Tierra.
El estudio realizado por científicos de la Universidad de California y el Instituto de Estudios Planetarios indica que el fenómeno observado se ha intensificado en los últimos tres décadas. Los datos muestran que cada año, el aumento en el nivel del mar provoca un efecto de 0,04 milisegundos en el tiempo de rotación. Este valor, aunque pequeño, es acumulativo y, con el tiempo, puede tener consecuencias mayores en el ciclo del día.
Los expertos explican que el desplazamiento de masa en el océano, especialmente en zonas de alta densidad de agua, afecta la velocidad de rotación de la Tierra. Este efecto se puede comparar con el movimiento de un reloj que, al ser desplazado, pierde precisión. En el caso de la Tierra, la desaceleración se manifiesta como un alargamiento cada vez mayor en la duración de los días.
El Instituto Nacional de Investigaciones Geofísicas (ING) destaca que este fenómeno no solo afecta la duración del día, sino también la estabilidad del sistema climático global. Los científicos advierten que, si el aumento del nivel del mar continúa a este ritmo, podríamos observar una desaceleración que, en 100 años, alargue los días en más de 100 milisegundos. Esto representaría un aumento del 0,1% en la duración del día, un cambio que podría alterar patrones climáticos en todo el mundo.
Es importante destacar que este fenómeno no es nuevo. Durante el período geológico más reciente, la desaceleración de la rotación terrestre ha sido mínima. Sin embargo, el cambio climático actual está provocando una desaceleración que, según los datos, es el más rápido registrada en 3,6 millones de años. Esto significa que, a menos que se tomen medidas efectivas para reducir el calentamiento global, la Tierra podría experimentar cambios en la duración del día que afecten a sus ecosistemas y actividades humanas.
En la actualidad, el Instituto de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Harvard ha desarrollado un modelo