Alerta amarilla en el AMBA: tormentas y granizo anticipados antes del lunes 24 de febrero

Alerta amarilla en el AMBA: tormentas y granizo anticipados antes del lunes 24 de febrero

El inicio de semana en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) marca una transición significativa tras un fin de semana caracterizado por temperaturas cálidas y cielo nublado. Según las últimas proyecciones del Servicio Nacional de Meteorología y Geofísica (SNG), se espera una alteración en las condiciones climáticas a partir de las primeras horas del lunes 24 de febrero, con una mayor probabilidad de lluvias intensas y tormentas acompañadas por posibles caídas de granizo. Esta variación climática representa una respuesta natural a los patrones térmicos estacionales que han predominado en la región durante el último fin de semana.

Los especialistas en climatología señalan que el fenómeno observado es el resultado de la interacción entre el sistema de baja presión que ha migrado desde el sur del país y el calor acumulado en el suroeste. Este equilibrio térmico ha generado un ambiente propicio para la formación de nubes cumulonimicas, cuyas características son clave para predecir la intensidad y duración de las lluvias. Los pronósticos indican que las precipitaciones alcanzarán su punto máximo alrededor de las 14:00 horas, con posibles descargas eléctricas en las zonas más vulnerables.

La alerta amarilla emitida por el SNG no solo afecta a las áreas urbanas, sino también a diversas actividades cotidianas. En el AMBA, se observa un aumento en el número de reportes de calzadas en estado de riesgo, así como en las zonas de inundación. Los ciudadanos deben estar atentos a las indicaciones de seguridad antes de desplazarse. Además, se recomienda evitar la actividad en zonas bajas y áreas con alta concentración de vegetación, donde el riesgo de inundación es mayor.

El impacto en el día a día se manifiesta en múltiples aspectos. Los transportes urbanos, como el tren subterráneo y las líneas de autobuses, han comenzado a ajustar sus horarios para minimizar los posibles retrasos. Las empresas de telecomunicaciones reportan una ligera disminución en la calidad de señal debido a la acumulación de agua en las redes, aunque este efecto es temporal y no afecta significativamente la operatividad general.

Es importante destacar que el fenómeno climático observado no es nuevo en la región. Históricamente, el AMBA ha sido un área de alto riesgo para eventos meteorológicos intensos. La combinación de factores como la proximidad al mar y la topografía montañosa en el extremo norte ha creado un entorno donde las tormentas pueden ser más intensas y frecuentes. Estos eventos, aunque inevitables, pueden ser mitigados mediante una planificación adecuada y la preparación anticipada.

Los especialistas recomiendan a la población que esté en zonas aisladas o en áreas de alto riesgo de verificar las alertas cada 30 minutos. Además, la preparación de emergencias es clave para minimizar los efectos negativos. Los adultos mayores y niños en áreas con alto riesgo deben tener un plan de acción en caso de emergencia.