El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido un aviso para el jueves en la Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), indicando una jornada marcada por nubes, lloviznas intermitentes y una humedad del 84%. Según el informe oficial, las temperaturas oscilarán entre 19 °C y 26 °C, con vientos fríos del este que alcanzan hasta 12 km/h y una visibilidad promedio de 10 km. La predicción se acompaña de un aumento en la probabilidad de precipitaciones hacia la tarde y noche, lo que generará una sensación de frescura en un entorno que, en horas previas, mostraba una mayor estabilidad.
El SMN destaca que el día comenzará con un cielo mayormente cubierto, con temperaturas cercanas a los 20 °C y ráfagas que pueden superar los 40 km/h en algunas zonas. Esta condición atmosférica está relacionada con la presencia de un frente estacionario que, según fuentes meteorológicas, traerá bruscamente características de otoño a la región. El sistema frontal que llega esta noche podría marcar un quiebre climático, con lluvias aisladas, ráfagas intensas y una disminución repentina en la temperatura.
Además, el informe indica que diez provincias argentinas están bajo alerta amarilla por posibles tormentas. Este fenómeno es parte de una tendencia más amplia que involucra a múltiples regiones del país, donde los sistemas climáticos están cambiando de forma más abrupta. La alerta amarilla se refiere a una situación que, aunque no representa un riesgo extremo, requiere medidas preventivas para evitar daños en actividades agrícolas, transporte y seguridad.
El pronóstico del SMN sugiere que las lluvias serán intermitentes, con una probabilidad alta hacia el final del día. Esto podría tener impactos en la actividad diaria en la zona metropolitana, donde las personas deberán prepararse para posibles interrupciones en el tráfico y la comunicación. La humedad alta y la presencia de nubes pueden generar una sensación térmica más fresca, aunque los valores de temperatura no superarán los 26 °C.
Es importante destacar que la situación climática actual no es nueva en el contexto del país. Durante el mes de marzo, se ha observado un aumento en la actividad frontal, lo que sugiere que el cambio climático local está influyendo en las condiciones meteorológicas. La combinación de nubes, lluvias y un aumento en la humedad está siendo un factor clave para la estabilidad del clima en la región.
El pronóstico actual indica que la jornada seguirá siendo inestable, con una tendencia a la noche para la producción de precipitaciones. Los habitantes de la AMBA deben estar preparados para cambios en la actividad diaria, como la necesidad de usar ropa más ligera y evitar actividades al aire libre en horas de mayor riesgo.