¿Quiénes deben vacunarse contra la gripe H3N2? Guía para prevenir complicaciones graves

¿Quiénes deben vacunarse contra la gripe H3N2? Guía para prevenir complicaciones graves

La influenza o gripe es una enfermedad respiratoria que, aunque suele ser leve en la mayoría de las personas, puede desencadenar complicaciones graves en grupos vulnerables. En la Argentina, el virus H3N2 es uno de los tipos más frecuentes durante la temporada invernal. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se registran entre 3 y 5 millones de casos graves de influenza que, en casos extremos, pueden llevar a más de 650.000 muertes globales. En este contexto, la vacunación se ha convertido en una herramienta esencial para reducir el riesgo de hospitalizaciones y mortalidad por gripe.

El virus H3N2 es particularmente preocupante en poblaciones con antecedentes de enfermedades crónicas, como diabetes, hipertensión o enfermedades cardíacas. Estos grupos tienen un mayor riesgo de convertir una infección leve en una complicación grave, como neumonía o insuficiencia cardíaca. Por eso, es clave que las personas mayores de 60 años, embarazadas, niños menores de 5 años y personas con sistemas inmunológicos debilitados reciban la vacuna antigripal anualmente.

El Gobierno provincial de Santa Fe ha iniciado una campaña para promover la vacunación en personas de 60 años o más, con especial énfasis en quienes tienen condiciones de riesgo. Según datos del Ministerio de Salud de la Provincia, esta medida busca reducir las hospitalizaciones en centros de salud como el Centro de Salud Pedro Fiorina, que recientemente fue reabierto tras una reforma integral que costó 160 millones de pesos en la provincia.

En el Chaco, el Gobierno provincial también ha comenzado a distribuir las primeras dosis de vacunas antigripales para 2026. Esta acción refleja el compromiso de las autoridades locales en garantizar un acceso equitativo a la vacunación, incluso en regiones con menor infraestructura sanitaria. Sin embargo, la vacunación debe ser personalizada según las necesidades individuales, ya que no todas las personas responden igual a la vacuna.

Es fundamental destacar que la vacuna antigripal no solo protege a los individuos, sino que también contribuye a la vacunación colectiva. Al reducir la propagación del virus en la población, se disminuyen las posibilidades de que el virus mutación ocurra en formas más peligrosas. Por ejemplo, en 2025, se reportaron múltiples casos de mutaciones en el virus H3N2 que aumentaron la resistencia a las vacunas tradicionales.

La vacunación anual es recomendada para todos los adultos, especialmente aquellos que tienen un historial de enfermedades crónicas o que viven en zonas con alta circulación de virus. Además, es crucial que las personas se informen sobre los tipos de vacunas disponibles, ya que algunas son específicas para grupos vulnerables y otras para la población general.

En conjunto, la vacunación y la vigilancia epidemiológica son herramientas clave para proteger a los grupos vulnerables y reducir el impacto de la influenza cada temporada. Los gobiernos locales y nacionales deben seguir fomentando polít