Inflación de febrero 2026: ¿cómo el consumo y la actividad económica marcan el rumbo para marzo?

Inflación de febrero 2026: ¿cómo el consumo y la actividad económica marcan el rumbo para marzo?

El informe de la Fundación Capital publicado el 28 de febrero de 2026 señala que el 2026 inicia con el desafío clave de evitar que la inflación se mantenga en niveles superiores al 3% mensual. Este pronóstico, elaborado por la consultora especializada en macroeconomía liderada por Martín Redrado, resalta la tensión entre el desempeño del consumo y la presión de factores estructurales en el contexto del último trimestre del 2025.

El análisis muestra una división en las señales económicas. Por un lado, el consumo se mantiene en un ciclo de ajustes, mientras que el sector de alimentos y bebidas registra un aumento en el número de productos que se ajustan a las variaciones del mercado. Por otro lado, el sector de servicios y bienes no esenciales muestra una disminución en la demanda, lo que sugiere que la inflación se está concentrando en un grupo específico de productos.

Según las proyecciones de marzo, la inflación podría oscilar entre el 2,8% y el 3,5% mensual, dependiendo de la evolución de las políticas de precios en el sector de alimentos y bebidas. Este margen de variabilidad es clave para entender cómo el gobierno podría responder a la situación. En particular, el impacto de las reformas estructurales que el presidente anticipó y que enviará para su debate en el Congreso será crucial para determinar si la inflación se mantendrá dentro de los límites esperados.

El análisis de la Fundación Capital destaca que el consumo se está volviendo más condicionado por la caída del salario en los últimos meses. Esto significa que el aumento en los precios de los alimentos y bebidas podría afectar a las familias en una fase crítica de ajuste. La tendencia observada en el consumo en el último trimestre del 2025 indica una reducción en la demanda de productos no esenciales, mientras que el sector de alimentos se mantiene en un ciclo de ajustes debido a la estacionalidad y las variaciones en la oferta.

El informe también señala que el aumento de la inflación en el mes de febrero se debe principalmente a los ajustes en precios regulados, como los productos de consumo básico y los alimentos. El consumo en este sector, que incluye alimentos y bebidas, es el factor que más influye en la evolución de la inflación. Según las proyecciones, el mes de marzo podría ver un aumento en el precio promedio de los alimentos, lo que generará un desplazamiento en la composición del gasto familiar.

La respuesta del gobierno a esta situación dependerá de su capacidad para mantener el control sobre los precios regulados y la estabilidad de la actividad económica. Si se logra, la inflación podría disminuir a niveles más bajos, pero si no se toman medidas adecuadas, podría seguir aumentando a niveles más altos.