Proyecciones de inflación y actividad en marzo: un mes crucial para el consumo en 2026

Proyecciones de inflación y actividad en marzo: un mes crucial para el consumo en 2026

Marzo 2026 se presenta como un mes de alto interés en el ámbito económico argentino, marcado por una tensión entre las proyecciones de inflación y la actividad económica. Según el informe de la Fundación Capital, el año 2026 inicia con el desafío clave de evitar que la inflación se acomode en el 3% mensual, un umbral que podría definir la trayectoria del mercado. Este indicador, considerado el más sensible para medir la estabilidad económica, está estrechamente relacionado con los ajustes en precios regulados y la demanda de alimentos, especialmente en la última semana de febrero.

El análisis realizado por la Fundación Capital, liderada por Martín Redrado, destaca que la inflación en marzo podría presentar una bifurcación: mientras la presión de los alimentos podría impulsar una subida, el efecto de la caída del salario en el último trimestre podría frenar el aumento. Este efecto es particularmente relevante en el contexto de la estacionalidad, donde los cambios en el consumo están vinculados a las fluctuaciones en la canasta de alimentos y bebidas.

En el ámbito de la actividad económica, se observan señales dispares. Algunos sectores, como la energía y la producción industrial, muestran repuntes, mientras que otros, como el turismo y la construcción, siguen mostrando caídas. Este desequilibrio en la actividad refleja la dificultad para que el país logre una expansión generalizada. La Fundación Capital advierte que el éxito de esta etapa dependerá de la capacidad del gobierno para gestionar las reformas estructurales, especialmente las 10 que Milei anticipó y que enviará para su discusión en el Congreso.

La canasta de alimentos y bebidas, reconocida como el termómetro más sensible para el comportamiento del consumo, indica una tendencia que podría determinar el destino de la inflación en marzo. En la última semana de febrero, se observó un ligero aumento en los precios de los alimentos, lo que genera preocupación sobre la posibilidad de una subida en el índice de inflación. Sin embargo, el efecto de la caída del salario en el último trimestre podría mitigar este efecto, creando una situación de equilibrio entre la presión de los alimentos y la reducción en el gasto familiar.

La Fundación Capital destaca que el desafío más urgente es evitar que la inflación se acomode en el 3% mensual, un nivel que podría generar una pérdida de confianza en el mercado. Para ello, es necesario que el gobierno implemente medidas que favorezcan la estabilidad en el sector alimentario, como la regulación de precios y la promoción de políticas que reduzcan la volatilidad en los precios de los alimentos.

En el contexto internacional, el mercado argentino también enfrenta presiones por la desaceleración en la demanda global de bienes de consumo. Este factor, combinado con las tendencias internas en el consumo, determinará si el año 2026 inicia con una inflación controlada o con una subida más pronunciada. La clave está en la capacidad de los gobiernos locales y nacionales para gestionar las reformas estructurales y ajust