La ciudad de Santa Fe enfrenta un pronóstico climático inestable este jueves 19 de febrero, marcado por una alerta amarilla del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) por tormentas fuertes. Según el último reporte, se espera una jornada calurosa durante la mañana con una probabilidad elevada de precipitaciones intensas a lo largo del día. Esta alerta, que abarca la mayor parte de la provincia, exige precauciones para evitar riesgos asociados a la actividad meteorológica.
El Servicio Meteorológico Nacional indica que la temperatura máxima prevista es de 28°C, mientras que la mínima oscila entre 23°C y 25°C. Esta variabilidad térmica se traduce en una jornada que combina calor y inestabilidad atmosférica, creando condiciones propicias para la formación de sistemas de tormentas. Los especialistas destacan que las precipitaciones podrían ser moderadas a fuertes, con acumulaciones que pueden alcanzar 30-50 mm en algunas zonas, principalmente en las áreas urbanas y zonas de alto riesgo de inundaciones.
La alerta amarilla, emitida por el SMN, se concentra principalmente en la parte norte y centro-oriental de la provincia, donde se prevé una mayor intensidad de la actividad meteorológica. En estas regiones, la probabilidad de tormentas fuertes supera el 70%, mientras que en otras áreas se esperan lluvias moderadas. La situación se agrava por la presencia de un sistema de choque atmosférico que se está desarrollando en el sur de la región, generando una mayor tendencia a la formación de nubes estratificadas y lluvias intensas.
Los responsables del pronóstico explican que la actividad climática en Santa Fe es crítica debido a la combinación de factores como la presencia de corrientes tropicales y la influencia de las corrientes marinas. Estas condiciones favorecen la formación de sistemas de tormenta en las zonas de mayor densidad poblacional, donde los efectos de las precipitaciones podrían ser más severos. Además, se advierte que en algunas zonas, la acumulación de agua en las zonas bajas podría generar riesgos de inundaciones locales, especialmente en áreas con infraestructura vulnerable.
La preparación ante la alerta amarilla es clave para minimizar los impactos. Los habitantes deben asegurarse de tener una comunicación adecuada con sus familias y amigos, verificar la disponibilidad de agua y electricidad, y evitar movimientos en zonas de alto riesgo. Además, se recomienda a los usuarios no realizar actividades al aire libre durante la mañana, cuando la probabilidad de tormentas es máxima. En caso de emergencia, se debe activar el sistema de alertas ciudadanales para recibir información en tiempo real.
El pronóstico actual indica que el tiempo seguirá siendo volátil en el transcurso del día, con posibles incrementos en la intensidad de las precipitaciones hacia el mediodía. Los especialistas del SMN destacan que la situación podría empeorar a medida que avanza el día, por lo que se recomienda a la población mantenerse informada y seguir las indicaciones de las autoridades locales.
Es importante destacar que