¡Escándalo ANDIS! Villarruel vs. Mendoza: Cruce Explosivo en la Política
La tensión política en Argentina se dispara tras las acusaciones de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). A menos de 48 horas de que el escándalo sacudiera al gobierno nacional, la vicepresidenta Victoria Villarruel rompió el silencio, generando un enfrentamiento directo con la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza.
Villarruel: "No soy una figura decorativa"
En medio de un clima político que describió como "difícil y bastante confuso", Villarruel enfatizó su compromiso con el rol institucional que le otorga la Constitución. "Nos acostumbramos a que los vicepresidentes fueran una figura decorativa. No es mi caso", sentenció, marcando distancia de la imagen tradicional de la vicepresidencia.
Consultada sobre su relación con el presidente Javier Milei y su hermana Karina, la vicepresidenta afirmó mantener "un vínculo estrictamente institucional", enfocado en el cumplimiento de su cargo y sin desbordes políticos. Esta declaración se produce en un contexto de crecientes rumores sobre un distanciamiento entre Villarruel y el círculo cercano al Presidente.
Mendoza ataca: "Son una banda de corruptos"
La respuesta de Mayra Mendoza no se hizo esperar. La intendenta de Quilmes acusó a Villarruel de formar parte de "una banda de corruptos" y de difundir conversaciones que la vinculaban al exdirector de la ANDIS, Diego Spagnuolo. La escalada verbal fue inmediata. Villarruel respondió exigiendo respeto: "Dejá de bolsillear gente y tratame con respeto que soy la vicepresidente de la Nación". Mendoza redobló la apuesta, calificando a Villarruel de "terrible corrupta y amante de Videla".
El silencio del Gobierno
Desde que estalló el escándalo en la ANDIS, el Gobierno ha mantenido un perfil bajo. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intentó minimizar la gravedad del asunto, sugiriendo que se trata de una cuestión menor. Sin embargo, la oposición exige una investigación exhaustiva y transparencia total en el caso.
Este cruce de acusaciones entre Villarruel y Mendoza agudiza la crisis política y plantea interrogantes sobre el futuro de la gobernabilidad en Argentina. La falta de respuestas claras por parte del Gobierno solo alimenta la incertidumbre y la desconfianza en la ciudadanía.